ABETO

|
Nombres Botánico:
Nombres Familia: Altitud
donde crece: Tipo
de árbol: Hojas: Floración: Altura: Parte
utilizada medicinalmente: Indicaciones
del abeto terapéuticas: Comentario: Forma
de preparación: Recolección: Apuntes
de interés sobre el abeto: Antiguamente los médicos aconsejaban sus hojas a los convalecientes de enfermedades pulmonares y asmáticas. Es muy aconsejable para los asmáticos pasear por bosques de abeto. Hipócrates utilizaba la resina de abeto para curar la tos persistente y enfermedades pulmonares. La diferencia entre el abeto blanco y el abeto rojo esta en el matiz claro del tronco del abeto blanco. Es de este abeto del que se extrae la mejor esencia de trementina, guayacol, creosota y terpina, tan utilizada para barnices. Sus ramas y arbolitos son muy utilizados tradicionalmente en la Navidad, para la cual cosa es preferible hacerlo con sus ramas y nunca arrancando arbolitos. En mi viaje etnobotánico lo pude encontrar abundantemente por los Pirineos catalanes y en La Seu de Urgell vendían sus piñas en el mercado para la realización del jarabe. Mi curiosidad hizo que preguntara a su vendedor acerca de la elaboración de dicho jarabe: "Se ponen unas cuantas piñas en un bote de cristal que cierre hermético y se le añade azúcar hasta que queden cubiertas las piñas. Se deja a sol y serena durante 40 días y ya está el jarabe listo para tomar". Por supuesto que realicés dicha receta pero comprobé que era mucho más sano y efectivo a nivel medicinal la maceración de las piñas con miel dejándolas cubiertas unos cuantos meses hasta que las piñas desprendan todas sus propiedades a la miel. Respecto a la trementina el Dioscórides renovado comenta: "Del abeto se utilizan en Medicina la trementina y las yemas. La trementina, dice Texidor ("Flora farmacéutica", página 499), se acumula en lagunas o vejigas corticales durante la primavera y el otoño, rompiendo las cuales, con el borde cortante de vasos de metal o cencerros sin badajo, en éstos reciben el producto para filtrarlo por un paño, y, más comúnmente, por hojas del árbol colocadas en cortezas arrolladas, y lo reponen en pellejos de carnero, de cabra o en botellas. Se presenta líquida y, aunque viscosa, es a veces casi tan flúida como el aceite, opalina después de agitada o recién obtenida; por el reposo, y mejor disipándose la humedad que contiene, resulta transparente y casi exenta de color; es lustrosa, de olor de trementina, que recuerda el del limón, y el sabor es acre y amargo... Destilando esta trementina, generalmente en vapor de agua a temperatura no demasiado elevada, se obtiene la esencia, el aguarrás de abeto, que contiene diversos hidrocarburos, principalmente el l-pineno a, l-limoneno, borneol en forma de acetato, un sesquiterpeno, etcétera. Las yemas, generalmente reunidas de tres a seis, con una en el ápice, se cogen en primavera, cuando el abeto quiere empezar a mover y las yemas están hinchadas. Son pegajosas porque están como enviscadas de trementina." Algunas
preparaciones de interés: Catarros, bronquitis: Hacer una decocción de 50 gr. de yemas de abeto en 1/2 litro de agua durante 3 minutos. Dejar reposar 5 minutos. Colar y beber tres tazas al día endulzado con miel. Lumbago, reumatismo y ciática: Se mezclan dos partes de resina por tres de cera líquida caliente. Este emplasto se aplica en forma de fricciones sobre la zona afectada o dolorida. Debe tenerse mucho cuidado al realizar el preparado al baño María y hacerlo a fuego lento ya que de lo contrario la llama podría alcanzar la trementina y arder. Infusión antireumática: Abeto blanco...............75 gr Enebro (bayas)............50 gr Onónide......................50 gr
|
|