A continuación
detallamos aquellas plantas que están contraindicadas en determinadas
dolencias y enfermedades. Es importante la consulta al especialista antes
de tomar incluso una sencilla infusión.
Precauciones: a tener en cuenta en las siguientes plantas
No tomar el romero en caso de
embarazo, gastroenteritis y prostatitis.
Aleluya: La aleluya es refrescante, pero no conviene abusar de esta planta, porque la sal de acederas es tóxica.
Flor de amapola: Recuerdo una vez que estuve recolectando flores de amapola en la zona norte de la isla de Ibiza durante la mañana de una primavera y que transcurridas 3 horas empecé a notar una somnolencia. Ello es debido a que al recolectarlas con las manos durante largo tiempo y sin guantes los principios activos de las flores pasan a la piel y posteriormente a la sangre, produciendo un efecto de somnoliencia
Salvia: No utilizar durante el embarazo ni la lactancia. No administrar en casos de insuficiencia renal o innestabilidad neurovegetativa. El aceite esencial es neurotóxico debido a su contenido en TuyonaL (especialmente la variedad francesa)
Eucalipto: No se debe de utilizar en absoluto preparados que contengan eucalipto junto con el yodo. No tomar internamente su aceite esencial pues puede provocar incluso la muerte
Artemisa: No posee propiedades abortivas tan intensas como otras plantas emenagogas pero hay que tener mucha precaución en su uso interno.
Adelfa: Planta muy venenosa debido al contenido de alcaloides, aceites etéreos y sustancias resinosas.
Berenjena: no debe de consumirse la piel de su fruto en exceso al ser algo tóxica
Belladona: No administrar si existe: RETENCIÓN DE ORINA GLAUCOMA HIPERTENSIÓN ARTERIOSCLEROSIS ANGINA DE PECHO ENFERMEDADES INFECCIOSAS LACTANCIA.
Brezo: no usar prolongadamente. Planta muy diurética