TOMILLO

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Nombres Nombres
Familia: Labiadas Descripción Esta especie forma una matita de 1 palmo de altura o poco más; muy poblada de hojas, a lo sumo de 1 cm. incluido el rabillo, de figura entre aovada y lanceolada, pero por lo común aparentando ser más estrechas, porque la sequedad suele hacer que se arrollen por sus bordes hacia el reverso, que es blanquecino, por los muchos pelitos blancos que lo recubren, y acopladas y enfrentadas en cada nudo. Vistas con un cristal de aumento, en la cara superior de las hojas se advierten numerosos hoyuelos, y en muchos de ellos brilla una gotita de esencia. En el extremo de las ramitas las flores se agrupan en una especie de cabezuelas y tienen el cáliz de color rojizo vinoso, de una sola pieza, con la garganta obstruida por pelitos blancos, dividido en dos labios; el labio superior tiene tres dientecitos cortos y casi iguales; el inferior queda dividido en dos largas y estrechas lacinias. Estas lacinias, si se miran con un buena lente, se ven armadas de pelitos blancos y tiesos en los bordes, como si fueran las púas de un peine. La corola no suele rebasar los, 7 u 8 mm., y está dividida en dos labios: el superior, escotado, y el inferior subdividido en tres lóbulos divergentes, y es de color de rosa o blanca. A veces, las flores tienen la corola diminuta y carecen de estambres. Normalmente son bien visibles, están adosados al labio superior de la corola, los dos externos, mayores que los internos, y todos ellos con las anteras de color de rosa subido. Esta planta despide un intenso olor a timol; es el típico olor a tomillo. Florece en primavera, a partir del mes de marzo. Se cría en los collados, cabezos y laderas expuestas al sol, en las sardas y en toda suerte de matorrales de las tierras bajas calcáreas o arcillosas, con mucho menor frecuencia en las silíceas. Forma a menudo tomillares en los que predomina sobre las otras matas, sobre todo en los páramos de la parte occidental de Cataluña y por todo el Bajo Aragón, donde impregna de esencia de buen olor el calzado de cuantos andan por ellos. Bien dice el refrán: Vete al monte algún buen día, que Dios da de balde su perfumería. Las sumidades en flor se colectan en abril o mayo, un día sin nubes, por lo menos a media mañana, cuando el sol se ha llevado todas las humedades del amanecer. La desecación, a la sombra y en lugar ventilado, es fácil y rápida, si no se amontonan grandes cantidades de tomillo. Cuando está bien seco, se guarda en saquitos metidos en cajas de madera o de hojalata. Composición Su componente más importante es la esencia, que en el tomillo varía en gran manera por la proporción en que la produce la planta, según su propia naturaleza, el país en que se cría, la altitud a que medra, la época de recolección, etc. A lo sumo, la planta llega a dar el 3 % de esencia en estado seco. El principal componente de la esencia de tomillo es el timol, que, a veces, está representado por su isómero el carvacrol, en proporciones variables; pero la esencia de los tomillos españoles no contiene sino carvacrol (Hager, tomo III, pág. 2993). Además contiene todavía otro fenol, que, tratado por el cloruro de hierro, toma un color negro verdoso; l-a-pineno, cimol, borneol, linalol, etc. Aparte la esencia, el tomillo contiene pentosanas, combinaciones hesperidínicas, flavonas, principios amargos y sobre un 10 % de materias tánicas; pequeñas cantidades de cierto glucósido, de resina, etc. Uso y virtudes del tomillo (Thymus vulgaris L.) El Dr. Leclerc, apoyándose a su vez en los estudios de Campardon, resume en los siguientes términos las facultades del tomillo: Sobre la circulación y los centros nerviosos, su esencia ejerce una acción que se manifiesta por una mayor amplitud del pulso, por un aumento de las fuerzas físicas, por una mejoría del tono moral y un despertar de las funciones digestivas. Esta acción justifica su empleo en la clorosis, la astenia nerviosa y en todos los casos en los que importe estimular la circulación capilar y favorecer las combustiones orgánicas; además, dotada esta planta de propiedades antisépticas y antispasmódicas, tiene asimismo indicación en las afecciones del aparato respiratorio, del cual modifica las secreciones y modera los espasmos. Trotula, y, más tarde, Boerhaave, recomendaban el serpol (análogo al tomillo, como veremos) contra la tos ferina. Contra la tos convulsiva o tos ferina, su uso se ha generalizado en gran manera, así como para deshacerse de los gusanos intestinales, y como repelente de los mosquitos. La infusión de tomillo, como tónica, digestiva y para limpiar de lombrices los intestinos, se prepara echando 2 ó 3 gr. de las sumidades floridas de tomillo por cada taza de agua hirviendo. Para no pesar cada vez la indicada cantidad de las mismas, se puede dividir 1 onza de ellas en diez o doce papelitos, cada uno de los cuales sirve para una taza. La infusión debe retirarse de la lumbre así que se ha echado la planta, y se tapa bien para que no se pierda la esencia. Se toma una taza después de las principales comidas. Esta misma tisana, tomada en mayor cantidad, un bol o un par de tazas, sirve contra las lombrices intestinales cuando se sirve en ayunas, varios días seguidos. Para facilitar y aumentar sus efectos se recomienda, después de la infusión de tomillo, tomar un laxante o cualquier purga suave. Si se trata de expulsar los oxiuros, es decir, aquellas diminutas lombrices a las que tan expuestos están los niños, se les dan lavativas de la misma infusión de tomillo. Entre los que no tienen apetito o necesitan de un estimulante que les facilite la digestión, hay quien prefiere tomar un caldo de tomillo. En un plato sopero se escaldan una sopa de rebanadas de pan un poco duro, rociado con buen aceite de olivas, un poco de sal y unos brotecitos o sumidades de tomillo. Se tapa con otro plato y se deja cinco minutos; la sopa se tiempla y toma un delicioso sabor a tomillo y aceite. El aguardiente de tomillo se compone de diversas hierbas aromáticas. Se recomienda prepararlo así: De salvia, 15 gr.; raíz o frutos de angélica, 10 gr.; tomillo, almoraduj y comino, 5 gr. de cada cosa; aguardiente seco, 1 l. Se ponen todos estos ingredientes a macerar en el aguardiente durante cuarenta días con sus noches, a sol y sereno, en una botella bien tapada y colocada al revés, es decir, con el tapón hacia abajo; se revuelve suavemente, sin agitarla, todos los días, pasados los cuales, se retira y se coloca durante por lo menos veinticuatro horas en un lugar fresco. Luego se filtra el líquido y se le añade 1 libra de azúcar cuadradillo. Es un licor estomacal, para tomar un vasito después de comer o cuando se siente uno indispuesto, así como para calmar los dolores de vientre y contra las flatulencias. Puede tomarse solo o mezclado en una infusión caliente de tomillo, como la antes indicada. Los baños llamados tonificantes generales se preparan echando en ellos esencia de tomillo, de romero y espliego, disueltas en 1 onza de alcohol. Pero cuando no se dispone de las mentadas esencias, se pueden substituir por una infusión concentrada de tomillo, con las otras dos plantas aromáticas o sin ellas, que luego se echa en el baño. Por ejemplo, esta infusión puede prepararse poniendo a hervir un buen puchero con 5 l. de agua, y escaldando en ella 1 kg. de tomillo y las otras dos plantas, a partes iguales; o bien sólo tomillo, si no se dispone de romero y espliego. Un poco de historia Probablemente, los grandes simplicistas de la Antigüedad clásica no llegaron a conocer el tomillo común, porque es planta que apenas alcanza Grecia, propia de España y de otros países mediterráneos occidentales.
Más sobre esta planta (Estudio de Joan Sisa) NOMBRE BOTÁNICO:
Thymus
vulgaris EL TOMILLO DE IBIZA Y FORMENTERA:En Ibiza y Formentera el tomillo más abundante es el Thymus capitatus, lamado en castellano tomillo cebezudo y aquí frígola de Sant Joan o frígola vera. Es más leñosa por ejemplo que la frígola o farigola que en castellano es el tomillo y en latín Thymus vulgaris. La frígola vera es la más utilizada en la Pitiuses, siendo muy conocidos los licores de "Hierbas Ibicencas" y "licor de Frígola". Es muy frecuente observar campos inmensos de frígola en flor en los meses de junio y julio, momento en que se hace una de las mejores mieles de frígola, la cual en verano se recolectará. Yo siempre que florece procedo a la recolección de las flores en día soleado y sin humedad. Sus flores son moradas aunque existe una variedad igual que da flores blancas. Personalmente he visto las dos variedades juntas por la zona de San Mateo y santa Inés. Las flores las guardo en cajas de cartón, removiendo cada día, en lugar seco y ventilado. Utilizo las flores medicinalmente contra la tos, gripe, costipados y putrefacciones intestinales, lombrices, bronquitis y ronquera. En Ibiza y Formentera es común usarla para guardar los higos secos. La explicación medicinal es muy sencilla : se trata de una planta que preserva de algunas bacterias (de ahí su acción atipútrida), evitando que se deterioren los alimentos. Otra costumbre de las islas era hervir hojas y flores con los que se hacía "aigua de frígola". Este agua era de gusto áspero y que tanto se afirmaba que servía para combatir el mal de vientre. Una tradición, que creo importante, es que la recolecta de esta planta se hacía muy de mañana en la diada de San Juan. También se hacía con la miel de frígola, malva seca, limón y una yema de huevo un mejunje que se aplicaba sobre las heridas o quemaduras con tal de evitar que se produjesen infecciones. Pero en Ibiza y Formentera también se encuentran otras variedades de tomillo. Por un lado tenemos, aunque escaso el tomillo o frígola, que en latín se llama Thymus vulgaris. Este tomillo es el más abundante en la Península, lamándose tomello o tremoncillo en Aragón. Este tomillo florece en primavera apartir de marzo. Es una matita de un palmo de altura y de hojitas estrechas y muy perfumadas y flores de color vino rojizo. Se adapta muy bien en tiestos y jardines. Su infusión es tónica, digestiva y limpia de lombrices el intestino. También es reconocida su virtud como repelente de los mosquitos. Personalmente la indico en los siguientes casos: inapetencia, lombrices intestinales, tos convulsiva y rebelde, problemas del aparato repiratorio, bronquitis, mala circulación de la sangre y epilepsia. Dice un refrán: "Vete al monte algún día, que Dios da de balde su perfumería". Y uno de esos perfumes es el del tomillo. Su fragancia es exquisita y agradable y la aromaterapia recomienda su esencia y su fragancia en los siguientes casos: Resfriados, gripes, sinusitis, garganta irritada, amigdalitis, mestruaciones irregulares, aftas, alopecia, estimulante del sistema circulatorio, tensión arterial baja, pesadez de estómago, flatulencia, diurético, reúma, artritis, insomnio, ansiedad, debilidad nerviosa, depresuón, catarros respiratorios, tos, bronquitis y asma. El aceite esencial de tomillo combina bien con: bergamoto, limón, melisa y romero. El aceite esencial de tomillo se obtiene por la destilación a vapor de las flores. Diluido en aceite de almendras me ha funcionado muy bien contra resfriados y gripes como preventivo. Mezclado con hisopo se puede practicar la aromaterapia contra el dolor de cabeza. Lo recomiendo por sus excelentes resultados. AROMATERAPIA MÁGICA DEL TOMILLO
EL TOMILLO SEGÚN EL DR. VANDER
OTROS COMENTARIOS DE INTERÉS SOBRE EL TOMILLO
El tomillo como espécia está indicado para hacer más digestivos los platos grasos, aunque personalmente creo que lo mejor es abstenerse de ellos. Combina muy bien con las patatas, huevos, embutidos y quesos fuertes. EL TOMILLO EN LA HOMEOPATÍA: Con la planta fresca y en flor se prepara la tintura de tomillo (T.M.), utilizándose aunque raramente las potencias D1 y D2 para los dolores de estómago y la tos. EL TOMILLO COMO REMEDIO CASERO: En el antiguo Egipto se cultivaban especies de tomillo destinadas a perfumar los ungüentos para embalsamar. También la utlizaban con fines medicinales. Los griegos y los romanos también la utilizaron en medicina como bien nos lo hacen saber Plinio, Dioscórides, y Teofrasto. A partir del siglo XI el tomillo atraviesa los Alpes. Se la considera una planta llena de fuerza y eficacia. El empleo en medicina popular se extendió rápidamente, recomendándose contra el acné, las impurezas de la piel, para estimular la menstruación de la mujer, contra los dolores de cabeza y en gargarismos contra los dolores de ganganta y ronquera. El Dr Ernst Meyer-Camberg, en su libro "Salud y bienestar con la Medicina Natural" de ediciones Everest dice solo del tomillo: Labiada aromática. Contra los trastornos de las vías respiratorias, el asma, la gastritis. Especia para la elaboración de embutidos. En el libro "Plantas para superarse" de Emilio Salas" de ediciones Robin Book, dice lo siguiente respecto al tomillo: "...los griegos afirmaban poéticamente que el tomillo nacaió de las lágrimas derramadas por Helena, y apesar de estar acostumbrados a dar el mismo nombre aplantas semejantes, distinguieron bien el tomillo, pues tanto teofrasto como Dioscórides nos hablan de dos planntas, una hortense y otra silvestre, que son una misma. De la primera de ella dice Dioscórides que <va serpiendo, quiero decir trepando por el haz de la tierra>; y de la otra, que <encarama hacia arriba sus ramos, los cuales son sutiles como sarmientos y muy poblados de hojas... y es más caliente y más eficaz que la hortense, y para el uso médico más apta." Creo que no se puede dudar de que se refiere al Serpol (Thymus serphyllum) y al tomillo (Thymus vulgaris), tan semejantes en sus propiedades. Virgilio le consagra un párrafo en sus Georgicas, alabando su olor, y Plinio nos informa que debe recolectarse el tomillo cuando está en flor y secarlo a la sombra; pero su fama no decae y en siglo XII santa Hildegarda y san Alberto magno lo utilizaban contra la lepra y las parálisis; y actualmente el Dr Leclerc lo elogia grandemente y lo recomienda en la astenia nerviosa y en todos aquellos casos en los que sea importante estimular la circulación de los capilares sanguíneos. También, al igual que Dioscórides, unimos al tomillo y el serpol en fitoterapia, ya que su única diferencia sustancial reside que el primero es más fino y adecuado para la cocinay el segundo más vasto e indicado para la medicina. VINO DE TOMILLO: Se dejan macerar durante 15 días 20 gramos de flores de tomillo en un litro de vino blanco seco. Se filtra y se toma un vasito como digestivo después de las comidas. CATAPLASMAS: En el reumatismo es muy útil calentar unos puñados de tomillo y aplicarlos muy calientes sobre la parte dolorida, en forma de cataplasma. El mismo tratamiento resulta eficaz en la bronquitis y el asma, aplicado sobre el pecho. |
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