Gomphocarpus fruticosus es una planta arbustiva
sudafricana, con flores blanquecinas y frutos inflados, introducida
y asilvestrada en todas las islas. Se conoce también como "mata de la seda".
Gomphocarpus: procede del griego gomphos,
que significa clavo o diente y karpos, que significa fruto.
fruticosus: procede del latín frutex,
que significa arbusto o arbustivo.
Esta especie está considerada planta invasora creciendo en riberas y ramblas. Su tamaño y elevado vigor le permiten ocupar
amplias áreas de terreno rápidamente, llegando a entremezclarse
con la vegetación
nativa e incluso a desplazarla en algunos puntos, especialmente en
situaciones que desfavorezcan a las nativas, como los períodos de
sequía.
Ha invadido algunos espacios naturales protegidos como el Parque Nacional
de Doñana, donde se vienen realizando desde los años ochenta
labores
periódicas para su eliminación. También ha invadido
otras áreas de indudable valor ecológico como diversas zonas
riparias de Baleares o las rieras
del sur de Cataluña, que conservan parches remanentes de la
vegetación original de la región. Coexistencia con diversas
especies nativas (Juncus
spp, Nerium oleander, etc.).