Rábano negro

Presentación del rábano negro

El rábano negro (Raphanus sativus var. niger) es una raíz comestible tradicional conocida desde la Antigüedad. Ya era utilizado por los egipcios para apoyar la vitalidad de los constructores de pirámides, y ocupó durante mucho tiempo un lugar destacado en las medicinas tradicionales europeas y asiáticas. En la fitoterapia popular, se usaba para favorecer la digestión y apoyar el funcionamiento del hígado, especialmente gracias a su riqueza en compuestos azufrados que estimulan la eliminación natural de toxinas. Su jugo, a menudo empleado durante las curas estacionales, ilustra bien su papel histórico como "limpiador" del organismo.

Propiedades nutricionales

Más allá de su bajo contenido calórico, el rábano negro es reconocido sobre todo por sus valiosos compuestos fitoactivos. Contiene glucosinolatos, que estarían en el origen de sus efectos desintoxicantes y protectores, así como diversos flavonoides con propiedades antioxidantes.

VALORES NUTRICIONALES POR 100 g DE RÁBANO NEGRO CRUDO [1]
Energía
123 kJ / 20 kcal
Proteínas
0,94 g
Carbohidratos
5,52 g

de los cuales azúcares

5,52 g
Grasas
< 0,3 g

de los cuales ácidos grasos saturados

< 0,01 g
Fibras
8,40 g
Sal
0,05 g
Calcio
39 mg
Potasio
300 mg
Magnesio
10 mg
Fósforo
32 mg
Vitamine C
9,58 mg

LOS BENEFICIOS PARA LA SALUD DEL RÁBANO NEGRO

Apoyo digestivo

Tradicionalmente, el rábano negro se utilizaría para facilitar la digestión y favorecer el confort digestivo. Gracias a su riqueza en compuestos azufrados y en fibras, podría contribuir a estimular la producción de bilis, facilitando así la asimilación de las grasas y apoyando el funcionamiento normal del hígado. Algunas fuentes también mencionan su posible utilidad en los trastornos relacionados con un mal funcionamiento de las vías biliares, que pueden manifestarse con sensación de pesadez después de las comidas [2]. Al favorecer un mejor flujo biliar, el rábano negro contribuiría a la regulación del tránsito intestinal y al bienestar general del sistema digestivo.

Desintoxicación y apoyo hepático

El rábano negro se asocia a menudo con la desintoxicación, ya que podría actuar sobre el hígado y favorecer la eliminación de toxinas. Podría contribuir a estimular la secreción biliar, facilitando así la evacuación de desechos metabólicos y ayudando a mantener un hígado sano. Al apoyar la función biliar, favorecería indirectamente un mejor confort digestivo y hepático.

Un estudio en humanos mostró que cuando los participantes tomaban rábano negro, una molécula de prueba (el acetaminofén) se transformaba entre un 11 y un 37 % más en una forma “desintoxicada” [3]. En otras palabras, el rábano negro podría ayudar al organismo a transformar y eliminar mejor ciertas sustancias, lo que explicaría su interés tradicional en el apoyo a la función hepática.

LAS DIFERENTES FORMAS DE RÁBANO NEGRO Y CÓMO CONSUMIRLAS

Raíz fresca

El rábano negro fresco se consume generalmente crudo, en ensaladas o rallado finamente. Su sabor picante característico aporta carácter a los platos. Para preservar al máximo sus nutrientes y compuestos activos, se recomienda consumirlo crudo en lugar de cocido, ya que el calor puede reducir su contenido en vitaminas y antioxidantes.

Jugo y complementos alimenticios

El jugo de rábano negro es una forma concentrada, apreciada por su rápida absorción. Sin embargo, su sabor fuerte y su olor pueden resultar desagradables. Por ello, existen polvos de rábano negro, envasados en cápsulas o comprimidos, que permiten un consumo práctico y reg

Versión Móvil

Información extraida del CD ROM Fitoterapia y Natura