Los tres tipos homeopáticos
Según
Kopacszewski, tener una idea general de los tres tipos homeopáticos consiste
en relacionar la personalidad con las tres sales de calcio que son:
Carbonato:
correspondiente al tipo carbónico
Fosfato:
correspondiente al tipo fosfórico
Fluoruro:
correspondiente al tipo fluórico
Los tres remedios
pueden usarse de manera diferente, en diluciones básicas o en trituraciones
(como recalcificantes). También pueden usarse como medicamento para hacer
remitir los síntomas debidos a afecciones diversas. En estos casos son
dinamizados y prescritos en diluciones con potencias que van desde la 30ª a
la 200ª
1.- Tipo carbónico
Es rechoncho, con una osamenta sólida y de buen trato aunque el carácter
puede variar con las circunstancias. Sus dientes son fuertes sin sufrir apenas
caries.
Su paso es a menudo muy lento y regular.
Robusto y resistente, tranquilo pero infatigable.
Amante del orden y paciente.
No suele ser una persona muy creativa pero sí un trabajador incansable.
Es poco voluble, respeta el poder, el orden y los bienes materiales.
Orgulloso de lo que posee y de lo que ha llegado a ser.
Es la mano derecha ideal, el ejecutor perfecto que cumple a raja tabla con su
deber.
Si por ejemplo ha elegido la carrera administrativa, puede alcanzar puestos
elevados debido a su obstinación y perseverancia.
Amante del "buen beber y el buen comer".
Incapaz de salir de casa sin haber tomado un bocado.
Puede verse amenazado en caso de no gozar de salud, de enfermedades
cardiovasculares.
2.- Tipo fosfórico
Delgado y esbelto.
Puede tener un aspecto distinguido de una elegancia sobria.
Durante su infancia y su adolescencia puede experimentar un desarrollo físico
rápido, lo cual puede llevarle a encorvarse ligeramente.
A esta categoría suelen pertenecer los creativos, imaginativos y los
inventores.
Es persona intuitiva, nerviosa, voluble, espontánea y despistada.
Salta fácilmente de un tema a otro en las conversaciones o de la risa al
llanto.
Insatisfecho, se cansa con mucha facilidad.
Es prolífico e imaginativo hasta el delirio: un ideal le conduce a otra en
una efervescente cadena creativa.
Puede ser una persona brillante... o todo lo contrario: su insatisfacción
puede a menudo llevarlo a excesos como el alcoholismo o toxicomanías que
pueden acabar minando su salud y destruir su vida.
Tiene preferencia por los alimentos salados.
Sus inventos, hallazgos e ideas son explotados por los del tipo carbónico
antes expuesto.
3.- Tipo fluórico
De estatura inferior a la media.
Dientes mal posicionados.
No afronta directamente la realidad, esquivándola más bien, con rodeos.
Lo prohibido le excita.
Puede ser diplomático, asesor fiscal, hombre de negocios, pero también
timador, falsificador y estafador.
Puede ser superficial, muy imaginativo y delirante.
Su espíritu, hace que ponga en tela de juicio el orden establecido.
A rasgos generales es una persona que rehuye cualquier obligación o
compromiso, aunque en ocasiones lo haga sin saberlo o sin mala intención, y
de un día a otro solucione todos sus asuntos pendientes.
Sabe integrarse, no obstante, en su entorno social y hacerse valer,
porque a menudo es brillante y accesible.