Tétanos infantil
DESCRIPCIÓN DE LA ENFERMEDAD Introducción El tétanos es una enfermedad aguda del sistema nervioso central caracterizada por rigidez generalizada y espasmos musculares. El tétanos está causado por el Clostridium tetani, una bacteria formadora de esporas cuya forma vegetativa excreta una potente neurotoxina, la tetanoespasmina. Cuando la toxina alcanza el sistema nervioso central produce dolor y violentas contracciones musculares. La rigidez muscular afecta primero la mandíbula y el cuello y después los músculos del tronco. Las contracciones musculares producen los espasmos faciales conocidos como trismo y risa sardónica y la posición del cuerpo en opistótonos. A pesar de que se dispone de vacunas muy eficaces, el tétanos continúa siendo un problema de salud pública en muchas partes del mundo. Los objetivos de la OMS en la lucha contra el tétanos son la eliminación del tétanos materno y neonatal en todo el mundo y el mantenimiento de una cobertura alta de vacunación con tres dosis de DTP y con las dosis de refuerzo pertinentes para prevenir el tétanos en todos los grupos de edad. La eliminación del tétanos neonatal se define como la aparición de menos de un caso de tétanos neonatal por 1.000 nacidos vivos por cada distrito en un año. En la región Europea de la OMS este objetivo se alcanzó en 2009. Aunque en el resto del mundo se han conseguido importantes avances, muchos países africanos y del sudeste asiático están todavía lejos del objetivo de la eliminación. Agente El bacilo tetánico o Clostridium tetani es un bacilo Gram positivo anaerobio estricto, no invasivo, formador de esporas que tiene una morfología característica en forma de “palillos de tambor”. Las esporas de Clostridium tetani están ampliamente difundidas en la naturaleza y se encuentran en el suelo y en las heces de hombres y de animales. Las esporas son muy resistentes a los agentes externos y su destrucción no se asegura ni con la ebullición ni con los antisépticos habitualmente utilizados. Reservorio El intestino de los caballos, de otros animales y del ser humano. Sus esporas se encuentran en el suelo y en los objetos contaminados con heces humanas y de animales. Modo de transmisión Las esporas del bacilo entran a través de heridas contaminadas con tierra, polvo o heces y germinan en condiciones anaerobias. Las puertas de entrada del Clostridium tetani son: heridas punzantes y heridas abiertas con abundante tejido afectado donde es más probable que se produzca la germinación de las esporas, quemaduras (especialmente las producidas por explosiones), congelaciones, úlceras crónicas y gangrenosas, mordeduras y punciones contaminadas. En los últimos años se han descrito casos asociados a tatuajes y piercing, y los usuarios de drogas por vía parenteral y los diabéticos se han descrito como grupos de riesgo para el tétanos. En algunas zonas del mundo el tétanos se asocia a intervenciones quirúrgicas, partos, abortos o extracciones dentarias realizadas sin condiciones de asepsia. Se han diagnosticado casos de tétanos tras la infección inadvertida a través de rasguños o heridas poco importantes. El tétanos no se transmite directamente de persona a persona. El tétanos neonatal suele producirse por la contaminación del cordón umbilical en el transcurso de partos realizados sin condiciones de asepsia en madres no inmunizadas previamente. Periodo de transmisibilidad No se da la transmisión directa persona a persona. Periodo de incubación Generalmente entre 3 y 21 días (promedio de 10 días), aunque puede variar desde un día hasta varios meses según la extensión y la localización de la herida. Por lo general las heridas más contaminadas se asocian con un periodo de incubación más breve, un cuadro clínico más grave y peor pronóstico. La letalidad varía entre el 10% y el 80% y es máxima en lactantes y en ancianos. Susceptibilidad La susceptibilidad frente al tétanos es general en personas no vacunadas. La infección natural no confiere inmunidad ya que las concentraciones de toxina tetánica capaces de producir enfermedad son inferiores a los títulos necesarios para inducir inmunidad, por lo que es esencial vacunar a los enfermos de tétanos, bien al realizar el diagnóstico, bien durante la convalecencia
VIGILANCIA DE LA ENFERMEDAD Objetivos 1. Conocer el patrón epidemiológico de la enfermedad e identificar cambios en el mismo 2. Orientar futuras políticas de vacunación frente a tétanos
Definición de caso Tétanos Criterio clínico Persona que presenta, al menos dos de las tres manifestaciones siguientes: – Contracciones musculares dolorosas, principalmente del masetero y de los músculos del cuello y la nuca, que producen los espasmos faciales conocidos como trismo y risa sardónica. – Contracciones musculares dolorosas de los músculos del tronco. – Espasmos musculares generalizados (a menudo en posición de opistótonos) Criterio epidemiológico No procede Criterio de laboratorio Al menos uno de los dos hallazgos siguientes: – Aislamiento de Clostridium tetani en el lugar de la infección. – Detección de toxina tetánica en una muestra de suero. Tétanos neonatal Criterio clínico Recién nacido (menor de 28 días) que, después de unos días de succionar y llorar bien, desarrolla dificultad progresiva y, al final, imposibilidad de alimentarse a causa de la aparición de trismus y rigidez generalizada con espasmos o convulsiones y opistótonos. Clasificación de los casos Tétanos Caso sospechoso: no procede. Caso probable: persona que satisface los criterios clínicos Caso confirmado: persona que satisface los criterios clínicos y los criterios de laboratorio. Tétanos neonatal Caso sospechoso: no procede. Caso probable: no procede. Caso confirmado: recién nacido que satisface los criteri
MODO DE VIGILANCIA La comunidad autónoma notificará de forma individualizada los casos probables y confirmados al Centro Nacional de Epidemiología a través de la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica y enviará la información del conjunto de variables de la encuesta de declaración de casos, con una periodicidad semanal. La información del caso podrá actualizarse después de la declaración inicial y se hará una consolidación anual de la información. En caso de sospecha de un caso de tétanos neonatal se hará una investigación activa de la circunstancias del parto y en su caso de los servicios hospitalarios implicados (obstetricia, pediatría y UCI). Desde el CNE se notificará al ECDC y a la OMS anualmente, los casos de tétanos y de tétanos neonatal que se hayan declarado a la RENAVE durante el año anterior. MEDIDAS DE SALUD PÚBLICA Medidas preventivas La inmunización activa frente al tétanos es la estrategia más eficaz para la prevención de la enfermedad. Puesto que la inmunidad de grupo no juega ningún papel en la protección frente al tétanos, el control de la enfermedad sólo se consigue con la vacunación. La vacuna antitetánica (toxoide o anatoxina) se obtiene a partir de la toxina tetánica modificada por la acción del calor y del formaldehido. Existen dos tipos de toxoide, el adsorbido en sales de aluminio y el líquido. El toxoide adsorbido produce títulos más elevados de anticuerpos y además perduran más tiempo por lo que es el que se utiliza para la vacunación. Después de recibir tres dosis de toxoide todos los receptores alcanzan niveles protectores de antitoxina. La vacunación confiere inmunidad durante al menos diez años. La administración de boosters o revacunaciones produce altos niveles de inmunidad. El nivel mínimo de anticuerpos considerado protector es de 0,01 UI/ml, determinado mediante neutralización in vivo, ó 0,1 UI/ml determinado mediante ELISA. No obstante se han diagnosticado casos de tétanos en individuos con títulos protectores que habían estado expuestos a alta cantidad de toxina, por lo general niños. La inmunización pasiva con inmunoglobulina humana específica (antitoxina) neutraliza la toxina circulante antes de que se una a la membrana presináptica. Una vez que la toxina está dentro de las neuronas la antitoxina no puede neutralizarla. En la profilaxis de heridas en individuos no vacunados la inmunidad transitoria que confiere la inmunoglobulina es adecuada para cubrir el periodo de alrededor de tres semanas que tarda la vacuna en conferir inmunidad. La antitoxina acorta la duración de la enfermedad y disminuye su gravedad. La antitoxina atraviesa la placenta y puede prevenir el tétanos neonatal.
I. PREVENCIÓN PRIMARIA: VACUNACIÓN Vacunación infantil En España la vacunación frente al tétanos se introdujo en 1965 en forma de campañas masivas de vacunación junto a la vacuna de difteria y tos ferina (DTP) con la administración de dos dosis a los niños entre los 3 meses y 3 años que alcanzaron coberturas del 70%. En 1967 se introdujo una 3ª dosis, considerada de recuerdo, para los niños vacunados en campañas anteriores. En 1975 se implantó el primer calendario de vacunación infantil, y desde entonces se recomienda la administración de 6 dosis de vacuna antitetánica en la infancia. El calendario actual de vacunaciones aprobado por el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud en 2012 recomienda la administración de vacuna de tétanos a los 2-4-6 meses (DTPa), 18 meses (DTPa), 6 años (dTpa) y 14 años (Td). Una de las estrategias que mejoran el cumplimiento del calendario de vacunaciones e incrementan las coberturas de vacunación es el uso de vacunas combinadas. En los últimos años se han desarrollado múltiples vacunas que contienen el toxoide tetánico y que se utilizan en la vacunación sistemática del calendario de vacunación infantil y en la vacunación de adultos. Actualmente la vacuna antitetánica monovalente (T) no está disponible en España. Las vacunas de tétanos disponibles son vacunas combinadas (Td, DTPa, DTPa-VPI-Hib , DTPa-HBVPI-Hib). Desde 2005 están disponibles las vacunas con componente reducido de difteria y tos ferina acelular -dTpa. Para la vacunación frente a tétanos y difteria de los niños en los que está contraindicada la vacuna de tos ferina se recomienda Td en sustitución de DTPa. Vacunación del adulto Las recomendaciones de vacunación de adultos frente a difteria y tétanos, actualizadas en 2009 son: Adultos correctamente vacunados según las pautas de vacunación infantil: una única dosis a los 65 años. Adultos no vacunados o parcialmente vacunados: ante vacunaciones incompletas, no reiniciar vacunación (“Dosis puesta, dosis que cuenta”). En cualquier caso, se recomienda administrar la primera dosis tan pronto como sea posible y seguir las pautas según los esquemas siguientes:
Adultos sin dosis previas 1ª dosis 2ª dosis 3ª dosis 1 er recuerdo (4ª dosis) 2º recuerdo(5ª dosis) Tan pronto como sea posible Al menos 1 mes después de la 1ª Al menos 6 meses después de la 2ª 10 años tras la 3ª dosis 10 años tras la 4ª dosis Dosis previas Supuestos Dosis y pautas a aplicar Tres o más dosis - Administrar Td en función de las dosis recibidas con anterioridad hasta un total de 5 dosis Dos dosis Han transcurrido más de 6 meses desde la última dosis Una dosis de Td y continuar pauta de vacunación Una dosis Ha transcurrido más de 1 mes desde la dosis Una dosis de Td y continuar pauta de vacunación Ninguna dosis o desconocida - Una dosis de Td y continuar pauta de vacunación II. PREVENCIÓN SECUNDARIA: MANEJO DE HERIDAS Las recomendaciones de profilaxis antitetánica en caso de heridasa son: Antecedentes de vacunación Herida limpia Herida tetanígena1 Vacuna (Td) IGTb Vacuna (Td) IGTb < 3 dosis o desconocida SÍ(completar vacunación) NO SÍ (completar vacunación) SÍ 3 ó 4 dosis NO (Administrar una dosis si hace más de 10 años desde la última dosis) NO NO (Administrar una dosis si hace más de 5 años desde la última dosis) NO2 5 ó más dosis NO NO NO (si hace más de 10 años de la última dosis, valorar la administración de una única dosis adicional en función del tipo de herida) NO2 a
La información solicitada se encuentra en el cd rom Prevenir y Curar Enfermedades y Dolencias
Todos los derechos reservados ecoaldea.com - Desde 1996 en Internet