L A   M E D I C I N A   N A T U R A L   A L   A L C A N C E   D E   T O D O S


  

Google

 


A S T R O L O G Í A   T R A D I C I O N A L
EL SOLSTICIO DE VERANO
(Por Joseph Pratginestós)

ASTROLOGÍA Y SIMBOLISMO
EL SOLSTICIO DE VERANO. SAN JUAN.

Ya hace miles de años que los hombres se reúnen para celebrar este día tan importante del año en el que la noche es la mas corta y el día él mas largo. El Sol ha llegado a su Cenit y a partir de aquí comenzará su descenso, las noches se harán poco a poco más largas hasta llegar al Equinoccio de Otoño en el que de forma rápida y progresiva las tinieblas de la noche llegaran a su limite en el Solsticio de Invierno. Entonces se producirá el fenómeno inverso, y los días se harán poco a poco más largos hasta llegar al Equinoccio de Primavera en el que progresiva y rápidamente la luz llegará a su máximo esplendor en el Solsticio de Verano.
 
Año tras año se produce el mismo milagro. El maravilloso espectáculo de la naturaleza regenerándose por ella misma, "Año tras año".
Quizás fue esto lo primero que el hombre contemplo, convirtiéndose en un ferviente y agradecido adorador del Sol.

El Sol es el ejemplo mas claro y evidente, de la energía que hace que todo se mueva. Sin el calor del Sol, la vida no existiría.
Nuestros antepasados, tenían muy claro la necesidad y la suerte que suponía tener a este astro como aliado. Muy pronto, nadie sabe cuando ni como, nació la necesidad de celebrar fiestas al Sol, así surgieron las fiestas de los Equinoccios y los Solsticios. Es decir los momentos del año en que los días y las noches son igual de largas, o sea los Equinoccios, y la noche y el día más largos, es decir los Solsticios.

La principal fiesta era la de la Primavera, en la que el hombre da las gracias de que la Naturaleza vuelva a despertar y que a partir de los 0 grados de Aries, es decir el 21 de Marzo, (punto Vernal o equinoccio de primavera)el Sol ejercerá su dominio sobre la oscuridad de la noche. Esto permitirá que la hierba brote, que salgan las flores y que maduren los frutos. Esta es la razón, por la que los Egipcios adoraban al Cordero, es decir, "Aries", la fuerza regeneradora de la naturaleza, la simiente que fermento en la oscuridad del Invierno y que ahora va a dar su fruto. Es la Pascua de los hebreos y de los cristianos, es el paso, la salida de Egipto, en el que se sacrifica un "cordero de un año".
He aquí el simbolismo de la Pascua, la resurrección de Cristo, el Cordero de Dios, o más bien dicho "el carnero", es la regeneración del hombre por el hombre.

A continuación, encontramos la fiesta de San Juan que es la que nos ocupa. El fuego, es decir el Sol, es el gran protagonista que aquí ha llegado a su apoteosis. El día domina sobre la noche, empieza su descenso pero lo hará muy despacio, antes se entretendrá en su dominio, el signo de Leo, y reinará en su trono infligiendo un serio castigo con sus rayos que lo harán madurar todo.
Esta es una fiesta muy antigua, quizás tanto como el propio ser humano. Hace mas de dos mil años, los Egipcios ya la celebraban con gran homenaje pues coincidía en aquel entonces con la aparición en el firmamento de la estrella Sotis, Sirius la gran estrella. Hoy en día, debido a la precesión de los equinoccios ya no coincide y la estrella Sirius no se hace visible hasta los 15 grados de Cáncer, mas o menos sobre el 6 ó el 7 de Julio.

El equinoccio de Otoño, bajo el signo de Libra, corresponde a la fiesta de la vendimia, que desgraciadamente ha desaparecido del calendario. Son las fiestas de Dionisio o Baco, regidas por Venus que es el regente del signo de Libra. El ciclo diurno de Venus, hace que el planeta se nos aparezca alternativamente al Este y al Oeste, (estrella del alba y del crepúsculo) convirtiéndose en símbolo de la muerte y la regeneración, tal como lo remarcará el signo de Escorpio el reino de la muerte y la regeneración; aquí si que nuestra tradición cristiana hace mención con la celebración de la fiesta de los difuntos. ?¿Quizás debido a la tendencia escatológica, tan evidentemente manifiesta en la Iglesia Católica? Aún y así, Venus nos recuerda la misma trayectoria del Sol.

Finalmente tenemos el Solsticio de Invierno, la Navidad, la gran fiesta de la noche, de esta larga noche que lleva en sus entrañas al Sol Naciente. El Hijo de Dios que vuelve para reinar sobre la oscuridad de la noche, simbolizado por el fuego del hogar que dará calor a la helada noche de Invierno. O el calor del buey y el asno, símbolos del espíritu y el cuerpo que harán crecer la simiente del Oro, símbolo también del niño Jesús, tal como pusieron de manifiesto los Reyes Magos con sus presentes: incienso para el espíritu, oro para el cuerpo y mirra para el sentido.

Pero lo que nos ha traído hasta aquí es la noche de San Juan. ?Quien era San Juan, ese hombre que predicaba en el desierto de Judá diciendo: " Arrepentiros ya que el reino de los Cielos está cerca"
Este San Juan, iba vestido con una piel de camello y en sus riñones un cinturón de cuero y se alimentaba de langostas y miel salvaje.
"Este desierto es el de los hombres, el de los ritos y la moral que por si solos no engendran nada" diría el filósofo. En este desierto no hay fecundación que lo haga germinar, que de ningún fruto. Así pues, San Juan Bautista representa toda la inspiración profética que define a través de las edades, el destino del hombre, su verdadero destino. Es pues nuestro destino verdadero lo que buscamos, y celebramos en esta Mágica noche, simbolizado por el fuego, imagen microcósmica del Sol. La luz ha vencido a las tinieblas, el Sol Radiante se alza para proteger a todas sus criaturas.
Juan, el hombre peludo que "clama en el desierto", da paso al Hijo de Dios. Pero no tan solo es el que clama, también es "el Bautista", es decir el iniciador, y aún mas, ya que simboliza la parte inmortal del hombre, el alma o el Mercurio de los filósofos, revestido con piel de bestia.

?¿Por que festejamos tan especialmente esta fiesta cuando el sol esta en su cenit?. 
" Es durante los tres meses de primavera que según los filósofos herméticos, hemos de recoger esta preciosa y fecundante materia que vemos en el mundo exterior cuando todo reverdece y florece. Pero cuando llega a su máxima apoteosis y al máximo de sus efectos, estamos a 21 de Junio. Entonces las rosas están en flor, los frutos se preparan y los prados están verdes, es ciertamente el Verano que comienza después de las sombras de los días de Invierno, en el que las simientes estaban heladas en un Sol desnudo". (EH, alquimista y astrólogo)
La importancia de las puertas solsticiales, así se refieren los antiguos, es muy evidente en todas las culturas. Los hindúes hablan de ellas abundantemente y le atribuyen a Capricornio la entrada de los dioses y a Cáncer la entrada de los hombres. Es decir el DEVA-YANA (vía de los dioses)y el PITR-YANA (vía de los antepasados). Es evidente que los Solsticios tienen un carácter iniciativo en la tradición, y la medianoche, es decir las cero horas es el punto mas elevado. Si la culminación del Sol es el mediodía, la del "Sol espiritual" es la media noche. 
Los Griegos conocían muy bien este simbolismo, y el término "puerta de los dioses y puerta de los hombres" pertenecen a la tradición griega y tenía una gran importancia entre los pitagóricos. Homero, Numenio y Porfirio en su obra "El antro de las ninfas" lo pone de manifiesto.

También entre los Latinos encontramos este simbolismo vinculado al dios Jano.
Jano es el portero "Ianitor" el que abre y cierra las puertas del ciclo anual. Es interesante destacar que Ianus, procede de la raíz Ire de la que también procede initatio, iniciación.
A este dios se lo representaba con dos caras, una mirando hacia cada lado y llevando unas llaves en su mano que son su principal atributo, ya que con ellas abre las puertas solsticiales. Ianus como lo llamaban los romanos, da nombre al mes de Enero (Ianarius) y probablemente al mes de Junio. La fiesta de Jano se celebraba en los dos Solsticios. También es interesante el hecho de que estas llaves que abren estas dos puertas, sean las mismas que en el cristianismo leva San Pedro y abren las puertas del Cielo. Estas llaves eran una de oro y la otra de plata, una era la de los "grandes misterios" y la otra la de los "pequeños misterios".

En el cristianismo, las fiestas solsticiales se convierten en los dos San Juan, que se celebran en las proximidades de los solsticios si bien en el solsticio de invierno coincide mas claramente con la Navidad.
El que ha llegado a su máximo no puede sino disminuir, y el que ha llegado a su mínimo no puede sino por el contrario que empezar a crecer. Esta idea se encuentra expresada muchas veces en el Tao-te King, son las vicisitudes del Yin y el Yan. Por esta razón, el solsticio de Verano señala el comienzo de la mitad descendente del año Solar, lo cual explica las palabras de San Juan Bautista: "Él (es decir Cristo nacido en el solsticio de invierno)conviene que crezca y yo que disminuya".

Sobre la etimología de Juan que viene del hebreo hanan, es de resaltar su doble significado de benevolencia o misericordia y el de alabanza. Así pues el nombre de Yojanan o sea Juan, puede significar misericordia de Dios o bien alabanza de Dios, y correspondería el primero a San Juan Bautista y el segundo al Evangelista ya que la misericordia baja y la alabanza sube.

He aquí la importancia y la trascendencia de la fiesta que hoy celebramos y que siempre el hombre ha celebrado girando en torno del fuego de Media Noche.
 

Josep Pratginestós.
 
* Este artículo fue escrito para conmemorar el último solsticio de Verano del siglo XX 


Todos los derechos reservados - Ecoaldea.com  - Desde 1996 en Internet